Narco Policías: los que podrían haber quedado afuera de la acusación y hoy declararían como testigos

Un eventual acuerdo de colaboración podría abrir otro frente en el expediente: policías imputados aportarían nombres y datos sobre presuntos participantes que no llegaron al banquillo y que hoy figurarían como testigos de la Fiscalía


El juicio por la causa conocida como “Narco Policías” podría sumar un capítulo que hasta ahora no estaba en el centro de la escena.

Cuatro policías imputados estarían manteniendo conversaciones con la Fiscalía Federal en busca de un eventual acuerdo de colaboración. Según lo que habría trascendido de esas tratativas, parte de la información que estarían dispuestos a entregar apuntaría a otras personas que habrían participado del supuesto plan para sustraer droga, pero que no fueron acusadas.

El dato adquiere especial relevancia porque algunas de esas personas, según la información que circula en torno a las negociaciones, figurarían actualmente en la lista de testigos ofrecidos por la propia Fiscalía Federal, ahí aparece el punto más delicado que podría incorporar el juicio.

Los nombres que no llegaron al banquillo

Los policías que estarían dispuestos a colaborar sostendrían que el grupo que habría intervenido en el supuesto plan sería más amplio que el de los actuales acusados.

Si esos dichos finalmente son incorporados a la causa, deberán ser contrastados con la prueba existente. También habrá que establecer qué participación concreta se atribuye a esas personas y qué ocurrió durante la investigación para que no terminaran incorporadas entre los imputados.

La situación podría adquirir otra dimensión si los colaboradores aportan elementos que permitan respaldar sus declaraciones, como comunicaciones, documentación u otros datos verificables.

En ese escenario, algunas decisiones adoptadas durante la investigación podrían volver a quedar bajo análisis.

De posibles involucrados a testigos

El cruce con la nómina de testigos es el aspecto que podría generar mayor impacto.

Si una persona que actualmente fue convocada a declarar aparece mencionada en las nuevas declaraciones como posible participante de los hechos, la Justicia deberá analizar esa información junto con los antecedentes que ya existen en el expediente.

No implica, por sí solo, que ese testigo sea responsable de un delito ni que su declaración pierda valor. Pero sí podría generar una revisión sobre su situación procesal si aparecen elementos nuevos y comprobables.

La cuestión de fondo queda concentrada en un solo interrogante:

¿Cómo se explica que personas que ahora podrían ser señaladas como presuntos partícipes hayan quedado fuera de la acusación y figuren actualmente como testigos?

La respuesta dependerá de lo que pueda acreditarse en el expediente y de las decisiones que adopte la Justicia Federal.

La droga y la cadena de custodia

Los posibles aportes de los policías no se limitarían al hecho que actualmente está en debate.

También podrían incluir información sobre otros procedimientos en los que se habrían registrado faltantes de droga y sobre lo ocurrido con la cadena de custodia durante el operativo de quema.

Ese aspecto vuelve a poner la mirada sobre el recorrido de los estupefacientes: quién recibió la droga, quién tuvo la custodia, quién controló los movimientos, quién certificó cada procedimiento y quién respondió por ella hasta su destrucción.

Si existieron diferencias, faltantes o irregularidades, será necesario establecer en qué momento ocurrieron y qué funcionarios tenían responsabilidad sobre cada etapa.

La eventual colaboración podría aportar información para reconstruir esa cadena con mayor precisión y determinar si el episodio investigado fue aislado o si existen antecedentes que deberían ser revisados.

Un acuerdo que podría modificar el escenario

Hasta el momento, el eventual acuerdo entre los policías imputados y la Fiscalía Federal no habría sido formalizado ni homologado por el Juzgado Federal. Las conversaciones permanecerían dentro de un ámbito reservado.

Por eso, los nombres y situaciones que podrían surgir de esas tratativas deben ser considerados información pendiente de corroboración y no hechos judicialmente probados.

Si los aportes finalmente se concretan y encuentran respaldo en otras pruebas, el expediente podría abrir nuevas líneas de investigación.

El juicio ya no tendría como único eje la responsabilidad de quienes hoy están acusados. También podría comenzar a revisar quiénes quedaron fuera de la acusación, qué información existía sobre ellos y por qué algunos aparecen ahora en calidad de testigos.

En una causa donde se investiga la presunta sustracción de droga bajo custodia policial, ese punto podría convertirse en uno de los aspectos centrales del debate.