A más de dos años del inicio de la gestión, el Directorio del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV) continúa sin resolver los problemas “heredados” que tanto cuestionó al asumir, mientras los trabajadores denuncian condiciones laborales indignas dentro del organismo.
El eje de la polémica ahora pasa por las obras de remodelación realizadas en el edificio central del Instituto, donde ya se habrían destinado $455.456.850,39 en tres contrataciones directas, pero pese a semejante desembolso económico, los empleados aseguran que desde hace dos meses prácticamente no cuentan con baños habilitados.
De un total de seis sanitarios, actualmente sólo funcionarían dos: uno improvisado debajo de una escalera y otro ubicado en un galpón. La situación no sólo afecta al personal, sino también al público que diariamente concurre al organismo, ya que no existirían baños accesibles y habilitados para personas con discapacidad.

Las críticas internas apuntan a que las obras ejecutadas no mejoraron la operatividad del Instituto. Según relatan trabajadores, la primera etapa consistió en retirar una cabina de seguridad ubicada en el patio interior. Luego llegaron tareas de remodelación que incluyeron demolición de paredes de durlock, arreglos de canaletas y cambios de chapas antiguas, pero sin soluciones concretas a problemas estructurales básicos.
Las contrataciones cuestionadas fueron:
Primera contratación: licitada el 1 de abril de 2024 por un monto de $13.730.277,06.
Segunda contratación: realizada el 7 de octubre de 2024 por $62.440.380,61.
Tercera etapa: con un costo de $379.286.192,72, cuya licitación se fijó para el 1 de septiembre de 2025, con un plazo de ejecución previsto de cuatro meses y resolución firmada en los primeros días de enero de 2026.
Sin embargo, pese a que ya transcurrió ampliamente el plazo establecido para la última obra, los sanitarios continúan sin funcionar correctamente y el malestar interno aumenta.
“Algo no anda bien con la casta del Directorio”, deslizaron trabajadores molestos por la situación, marcando además una fuerte diferencia entre el personal común y las autoridades del organismo. Según denunciaron, mientras empleados y ciudadanos deben soportar condiciones precarias, el Directorio y el personal de gabinete contarían con baños exclusivos y separados.
La situación vuelve a poner bajo la lupa el manejo de fondos públicos y la prioridad real de las obras ejecutadas dentro de uno de los organismos más sensibles de la provincia, donde miles de chaqueños esperan respuestas habitacionales mientras puertas adentro ni siquiera se garantizan condiciones mínimas de trabajo.