La gravedad institucional del caso de la falsa médica que ejercía en distintas localidades del Chaco ya no solo expone fallas alarmantes dentro del sistema sanitario provincial, sino también una peligrosa tendencia política: utilizar el poder y la exposición mediática para minimizar responsabilidades y construir relatos alejados de la realidad administrativa y judicial.
En ese contexto, el diputado provincial Iván Gyöker quedó en el centro de las críticas tras sus declaraciones en una entrevista con Norte Digital, donde intentó desligar de toda responsabilidad a funcionarios de la actual gestión provincial afirmando que “el Gobierno actuó rápido y correctamente”. Sin embargo, los hechos y los expedientes conocidos hasta el momento parecen desmentir ese discurso.
La polémica no solo gira en torno a sus dichos, sino también al rol político ambiguo del legislador, quien pasó de identificarse con el radicalismo a mostrarse cercano al espacio libertario, luego negar pertenecer a La Libertad Avanza y ahora intentar proyectarse bajo el paraguas de “Las Fuerzas del Cielo”. Una metamorfosis política permanente que alimenta cuestionamientos sobre su coherencia y credibilidad.
Pero más grave aún resulta que un diputado provincial, investido de representación institucional, emita afirmaciones infundadas sobre un caso extremadamente delicado, donde están en juego la salud pública, posibles delitos penales y eventuales responsabilidades administrativas de funcionarios provinciales.
LOS EXPEDIENTES QUE DESMIENTEN EL RELATO
Gyöker sostuvo que el Ministerio de Salud fue el primero en denunciar. Sin embargo, los números de expedientes muestran otra realidad.


La denuncia impulsada por personal de Salud Pública y un ciudadano ingresó bajo el expediente Nº 11458/2026-1, caratulado “Obregón Fasola Mariano s/estafa contra Ojeda Lidia Mabel”, asignado a la Fiscalía Nº 3 de Sáenz Peña.
No obstante, existe un expediente anterior: Nº 3718/2026-2, “Di Nubila Orlando s/ denuncia usurpación de título”, iniciado mediante expediente policial 130/53-1579-E/2026 de la Comisaría de Machagai y radicado en la misma fiscalía.
Los números son correlativos y no se alteran arbitrariamente. Por lo tanto, la afirmación del legislador respecto a quién denunció primero queda severamente cuestionada.
RESPONSABILIDADES QUE EL DIPUTADO PREFIRIÓ IGNORAR
En su intento por reducir toda la responsabilidad al accionar individual de la falsa médica, el legislador omitió deliberadamente analizar la estructura del sistema sanitario provincial y la cadena de controles administrativos.

Basta ingresar al organigrama oficial del Gobierno provincial para advertir que los hospitales y efectores dependen funcionalmente de distintas subsecretarías y áreas específicas.
Entre ellas aparecen:
- Diana Inés Cabral, titular de la Subsecretaría de Redes de Salud Este.
- Mariela Mercadín, cuya área también podría quedar bajo análisis conforme avance la investigación.
A ello se suma un interrogante central sobre la Dirección de Fiscalización Sanitaria, encabezada por Christian Carlos Horacio Dellera.
Según las funciones oficiales del área, su responsabilidad primaria es:
“Supervisar el cumplimiento de las normas y disposiciones legales que rigen el ejercicio de las profesiones del arte de curar”.
Además, entre sus acciones específicas figura:
“Entender en el cumplimiento de las normas y disposiciones legales vigentes para el ejercicio de las profesiones del arte de curar y funcionamiento de establecimientos oficiales y privados vinculados a la salud humana”.
La pregunta entonces es inevitable: ¿cómo una persona habría podido desempeñarse durante tanto tiempo sin que los organismos de control detectaran irregularidades?
UN SISTEMA SANITARIO EN CRISIS
Mientras algunos dirigentes prefieren librar batallas mediáticas en redes sociales, en el interior chaqueño continúan prácticas precarias y alarmantes dentro del sistema público de salud.
En numerosos hospitales y centros sanitarios donde no existen traumatólogos, pacientes siguen siendo inmovilizados con botellas plásticas y cartones improvisados ante la falta de férulas y elementos adecuados.
Por ello, también surge otro cuestionamiento político y administrativo: ¿cuántas férulas enviaron efectivamente los ministerios y áreas competentes a los hospitales del interior provincial?
ENTRE ASPIRACIONES PERSONALES Y FALTA DE CONSENSO
El caso vuelve a dejar expuesto un fenómeno cada vez más evidente dentro de la política chaqueña: dirigentes con aspiraciones mesiánicas, fuerte presencia en redes sociales y escasa construcción territorial real.
Tanto oficialismo como oposición parecen repetir la misma lógica: promover figuras que buscan instalarse desde el marketing político antes que desde la gestión concreta o el consenso social.
Y como suele decirse en política, nadie es profeta en su tierra. Mucho menos en una ciudad como Presidencia Roque Sáenz Peña, donde la ciudadanía ya reconoce a charlatanes