“La clave del éxito es superar los fracasos.”
Esa frase resume mucho de lo que pienso y de lo que estoy dispuesto a hacer.
Decido dar este paso y postularme como candidato a intendente de Resistencia porque no puedo ni quiero seguir mirando para otro lado mientras algunos dirigentes y ex funcionarios, que se autodenominan peronistas, actúan con un cinismo que lastima a nuestra comunidad y vacía de contenido a la política.
En los últimos tiempos vimos a muchos de ellos aparecer de golpe en el INSSSEP, colgarse de la lucha legítima de las madres y de los chicos con discapacidad, sacarse la foto, hacer declaraciones grandilocuentes y presentarse como defensores de derechos que jamás defendieron cuando tuvieron el poder en sus manos.

Cuando gobernaron, no solo miraron para otro lado: empujaron a familias enteras a vivir en condiciones indignas, en barrios sin planificación, sin servicios y sin futuro. Entregaron casas mal construidas, hechas a las apuradas, sin controles ni criterios técnicos, levantadas por grupos sin capacitación. Eso no es justicia social. Eso es abandono con discurso.
- El peronismo no es oportunismo.
- El peronismo no es aparecer cuando hay cámaras.
- El peronismo no es usar el dolor ajeno como trampolín político.
El verdadero peronismo es planificación, es dignidad y es un Estado presente de verdad, no solo en los discursos. Es pensar barrios con servicios, con escuelas, con centros de salud, con espacios para crecer. Es respetar a las madres, a los chicos con discapacidad y a cada vecino, no utilizarlos.

Muchos me preguntan qué tengo pensado hacer en el 2027. La respuesta es clara y profundamente responsable: quiero participar en las elecciones como candidato a intendente de Resistencia, porque estoy convencido de que la ciudad necesita volver a ser gobernada desde el territorio y no desde un escritorio.
Resistencia necesita militancia real, la que camina los barrios, la que conoce los pasajes, los pasillos, las calles y cada rincón de nuestras villas y chacras. Yo conozco Resistencia. Conozco cada barrio, cada necesidad y cada reclamo que se repite desde hace años sin respuestas.
- Sé dónde falta iluminación y dónde la oscuridad es sinónimo de abandono.
- Sé qué plazas están destruidas y necesitan ser recuperadas para las familias y los chicos.
- Sé qué obras nunca llegaron y cuáles quedaron inconclusas.
- Sé que no es normal que Resistencia se inunde con tan poca lluvia, y también sé que eso no se soluciona con parches ni relatos, sino con planificación seria, obras bien hechas y decisión política.

Hay que ordenar y resolver de una vez los mini basurales que crecen en todos los barrios, porque eso no es solo un problema ambiental: es salud pública, es dignidad y es respeto por cada vecino que hace lo imposible por vivir mejor.
Hay mucho por hacer. Muchísimo.
Y lo más importante es que sé qué hay que hacer y cómo hacerlo.
No vengo a improvisar ni a prometer milagros. Vengo a decir la verdad, a poner orden, a planificar y a proponer gestión con presencia permanente en los barrios. Vengo a devolverle a la política su razón de ser: mejorarle la vida a la gente.
Por eso doy este paso.
Por eso miro al 2027 con responsabilidad y convicción.
Porque Resistencia no necesita más discursos vacíos: necesita un intendente que tenga memoria, que conozca la ciudad, la camine y se haga cargo de sus problemas.