Improvisación, descoordinación y silencios: el error que desnuda al Gobierno provincial

La primera gran emergencia hídrica del año expuso con crudeza la falta de coordinación interna del Gobierno del Chaco. Ministros que asumen en medio del caos, funcionarios que se desmienten entre sí al aire y una pregunta que nadie responde: ¿dónde estuvo el Gobernador mientras la provincia se inundaba?

Todo comenzó a partir de una nota realizada por Alerta Urbana, el programa online más visto del Chaco, que logró sacar al aire al recientemente asumido Ministro de Desarrollo Humano, Diego Gutiérrez, a pocas horas de haber jurado en su cargo y en medio de una de las catástrofes naturales más importantes provocadas por las intensas lluvias.

Gutiérrez, todavía en pleno proceso de acomodarse en la función, ya se encontraba integrando la denominada mesa de emergencia, liderada por otro ministro novel, Ferro. Sin embargo, en ese esquema de supuesta conducción nadie explicó —ni el Ministro de Gobierno ni la Secretaría General de la Gobernación— qué hacía el Gobernador durante esas horas de angustia y desazón que vivían miles de chaqueños afectados por la emergencia hídrica.

La crisis se extendió durante al menos tres días, y recién el 26 de diciembre el ministro Gutiérrez salió públicamente a dar explicaciones. Tras aclarar cuestiones menores del folclore político —como la polémica publicación oficial sobre la entrega de paraguas difundida por la prensa gubernamental— el funcionario se concentró en poner en contexto la situación real que atravesaban varias localidades del interior.

Al referirse puntualmente a Isla del Cerrito, Gutiérrez advirtió al aire sobre posibles riesgos de contaminación ambiental y explicó que, desde el Ministerio A su cargo, se había dispuesto el aporte de agua mineral envasada, ante la contaminación del agua existente.

También detalló que se estaban articulando acciones con el Ministerio de Salud y Vialidad Provincial, evaluando incluso la intervención de Prefectura para el traslado del agua por vía fluvial, dadas las dificultades logísticas.

La explicación fue valorada. Pero, como casi siempre, apareció el “pero”.

A los pocos minutos, en el mismo medio, un funcionario de cuarta línea el responsable de la Zona I de Sameep, Jonathan Roa

tomó contacto para desmentir públicamente al propio Ministro de Desarrollo Humano, contradiciendo su versión sobre la contaminación por lo que queda en duda la coordinación con Salud, Vialidad y otras áreas del Estado.

La escena fue tan insólita como preocupante:
¿Le mintieron al ministro?
¿O el ministro mintió al aire?

Entonces surge otra duda clave:
¿Tenía razón la publicación emitida por Sameep a las 19.50, difundida por la prensa oficial del gobierno?
¿O se intentó minimizar una situación caótica que, para los vecinos afectados, era absolutamente real?

SAMEEP DESMIENTE CONTAMINACIÓN DEL AGUA EN LA ISLA DEL CERRITO: EL SERVICIO FUNCIONA CON NORMALIDAD LAS 24 HORAS | Chaco 

 https://chaco.gob.ar/noticia-sameep-desmiente-contaminacion-del-agua-en-la-isla-del-cerrito-el-servicio-funciona-con-normalidad-las-24-horas-2025-12-26-19-57

Lo cierto es que a horas de haber asumido, Diego Gutiérrez ya quedó expuesto en medio de internas gubernamentales, operaciones cruzadas y una descoordinación que deja al descubierto que, aunque “todos son maestros”, nadie parece estar conduciendo la clase.

Y la pregunta que sigue sin respuesta, la pregunta de oro, sigue flotando en el aire:
¿Dónde estuvo el Gobernador en plena emergencia?
¿Por qué delegó funciones críticas en un ministro recién asumido como Ferro?

El mandatario apareció recién después de lo más grave, supervisando —según se informó— un sistema de bombeo que no requería su presencia directa, mientras la emergencia ya había golpeado de lleno a la población.

La improvisación, la falta de liderazgo claro y los silencios oficiales no son errores menores: son señales de alarma cuando la provincia enfrenta situaciones extremas y la ciudadanía espera respuestas, coordinación y conducción política real.