“Micrófono abierto, misoginia y papelón histórico: el show de Cipolini que enterró la solemnidad en Diputados”

El radical Gerardo Cipolini, de 82 años, quedó expuesto en plena sesión preparatoria al realizar comentarios sexualizados sobre tres diputadas creyendo que nadie lo escuchaba. La transmisión oficial lo dejó al descubierto, fue repudiado en el recinto y, lejos de disculparse, culpó “al avance de la tecnología”, en uno de los momentos más penosos que dejó el Congreso.

La solemnidad que suele marcar la jura de los nuevos diputados voló por el aire este miércoles cuando el octogenario radical Gerardo Cipolini, investido como presidente provisional, decidió convertir el recinto en un club de señores con micrófono abierto.

Sin advertir que todo se transmitía en vivo, Cipolini hizo comentarios sobre los cuerpos de tres legisladoras. El primero fue la chispa que encendió el escándalo: no reconoció a la Diputada por su espacio y conprovinciana y manifesto que buena que está

“¡Che, pero qué buena que está la peruca!”, lanzó, a viva voz, sin registrar que ocupaba el estrado y representaba nada menos que a una de las máximas instituciones de la República.

El “descuido” no fue un accidente aislado, sino una conducta repetida en pocos minutos, sin siquiera reconocer la investidura política de la primera diputada a quien dirigió su apreciación.

Como el bochorno se transmitió en vivo, la diputada massista Cecilia Moreau tomó la palabra y exigió disculpas públicas:

“Creo que las mujeres somos mucho más que un buen culo, que un cuerpo, somos cabeza, somos corazón, somos idea, somos coraje y somos perseverancia. Le pido con toda humildad que pida disculpas por esta declaración pública”.

Pero el radical no solo evitó disculparse: decidió victimizarse frente a la evidencia audiovisual irrefutable.

“La tecnología ha avanzado a límites irreconocibles. Tal vez uno sale diciendo cosas que no ha dicho”, aseguró, en una frase que quedará para antología del absurdo parlamentario.

Y remató: “No voy a pedir perdón por algo que no he dicho”, olvidando que el registro permanece publicado en las páginas oficiales del Congreso y circula en todos los medios del país.

Cipolini saltó a la fama a los 82 años, confirmando que nunca es tarde… para protagonizar un escándalo misógino que expuso el costado más rancio de la política argentina, en el preciso momento en que el recinto pretendía dar la bienvenida a una nueva camada de representantes.

Lo que debía ser una jornada formal terminó convertida en una postal viral que revela, con micrófono abierto, un problema que ya no se puede barrer debajo de la alfombra.

distintos medios de CABA lo trataron de Pajero, viejo verde etc