El Movimiento de Afirmación Yrigoyenista (MAY) vuelve a ponerse de pie dentro de la vida política de la Unión Cívica Radical en la provincia del Chaco, reafirmando su vocación histórica de militancia, territorio y compromiso con el pueblo.
Con la voz firme y el trabajo constante del dirigente radical Tony Saavedra, el espacio vuelve a ganar presencia y protagonismo, convocando a dirigentes históricos y a nuevas generaciones que creen en la política como herramienta de transformación social.
El MAY se muestra hoy activo, movilizado y decidido a poner nuevamente en plena vigencia los principios y valores del radicalismo popular, inspirado en la tradición yrigoyenista que entiende a la política como servicio y compromiso permanente con la comunidad. Desde este espacio se sostiene con claridad que el radicalismo debe estar en la calle, en los barrios, en el interior profundo de la provincia, escuchando a la gente y acompañando sus necesidades.

Tony Saavedra remarca que el pueblo chaqueño espera respuestas concretas de la política y de quienes hoy ocupan responsabilidades institucionales. Respuestas que deben traducirse en hechos que reparen derechos y devuelvan dignidad a miles de familias que luchan todos los días por salir adelante.
“El pueblo quiere trabajar, quiere producir, quiere estudiar y progresar. Quiere poder sostener a su familia con dignidad y proyectar un futuro mejor para sus hijos”, sostienen desde el movimiento. En ese sentido, el MAY plantea que el desafío central es recuperar una política cercana a la gente, comprometida con el desarrollo del trabajo, la producción y la educación como pilares de una sociedad justa.

Desde el espacio también destacan el trabajo territorial de dirigentes radicales del interior provincial que continúan sosteniendo la bandera del radicalismo en cada localidad. Entre ellos se reconoce la tarea del dirigente de Juan José Castelli, Walter Frías, a quien Saavedra define como un militante comprometido con su pueblo, preocupado por las familias, por sus amigos y por cada vecino de su comunidad.
“El radicalismo vive en cada dirigente que no se resigna, en cada militante que sigue trabajando por su pueblo, en cada vecino que cree que la política puede mejorar la vida de la gente”, expresan desde el MAY, reafirmando su convicción de que la reconstrucción política se logra desde el territorio y el contacto directo con la realidad social.
Al mismo tiempo, el movimiento subraya su respeto por el funcionamiento institucional y por el gobierno elegido democráticamente por los chaqueños. En ese marco, Saavedra manifestó el acompañamiento a la gestión del gobernador de la provincia, Leandro Zdero, y al trabajo de los funcionarios radicales que hoy tienen la responsabilidad de gobernar.
También destacó la tarea del intendente de Resistencia, Roy Nikisch, señalando que el radicalismo tiene hoy una oportunidad histórica de demostrar que puede gobernar con responsabilidad, transparencia y compromiso social.

Desde el MAY sostienen que el radicalismo no puede limitarse a ocupar cargos, sino que debe sostener una militancia activa que acompañe y fortalezca cada gestión, manteniendo siempre vivos los valores históricos del partido.
“La política radical nació para defender al pueblo, para ampliar derechos y para construir una Argentina más justa. Ese espíritu sigue vivo y hoy vuelve a ponerse en marcha en cada rincón del Chaco”, afirmó Saavedra.
Con esa convicción, el Movimiento de Afirmación Yrigoyenista reafirma su compromiso de seguir recorriendo la provincia, fortaleciendo la organización política, escuchando a los vecinos y trabajando junto a cada dirigente y militante que cree que el radicalismo todavía tiene mucho para aportar al presente y al futuro del Chaco.
Porque cuando el radicalismo se organiza, cuando vuelve a la calle y se abraza con su gente, el espíritu yrigoyenista vuelve a caminar con fuerza. Y hoy, el MAY quiere ser parte activa de ese camino.